ESTOS FESTEJOS SON MUY COMUNES EN MUCHAS PROVINCIAS DE ESPAÑA Y SON UNA DE LAS CAUSAS MÁS COMUNES DE EXPRESIÓN DE BRUTALIDAD Y DE LA INCULTURA ESPAÑOLA. EXISTEN CERCA DE 3.000 FESTEJOS TAURINOS EN TODA ESPAÑA.


ENCIERROS 

1. Acoso y tortura psicológica de vaquillas y toros por las calles.

2. Consisten en soltar toros o vaquillas por las calles del pueblo o ciudad y correr tras ellos.

En consecuencia, éstos animales asustados corren por calles empedradas o asfaltadas, para ellos, correr sobre este tipo de suelos supone sufrir el riesgo de resbalones, caídas y rotura de huesos, además de un terrible sufrimiento psicológico por el miedo.

 

Populares en toda España, sobretodo en Cataluña (correbous) y en la Comunidad Valenciana (bous al carrer), los más conocidos son;

SAN FERMÍN (Pamplona, Navarra)


TORO EMBOLADO O DE FUEGO

1. Acoso y tortura de toros con fuego en los cuernos.

2. Consisten en atar al toro a un palo, le colocan los artilugios en las astas con material inflamable y le prenden fuego.

Cuando lo sueltan del palo, el toro intenta apagar el fuego desesperadamente, ya que este le provoca terror. En sus intentos desesperados puede dislocarse el cuello y provocarse lesiones.

El toro deambula por las calles o campos soltando tremendos berridos a causa de las quemaduras que sufre en los ojos, en la cabeza y el lomo. Algunos mueren a causa del estrés provocado por la desesperación de quitarse el fuego.

 

Populares en Cataluña, en la provincia de Castellón, algunas localidades de la Comunidad Valenciana y La Almunia de Doña Godina (Zaragoza), el más conocido es: TORO DE JÚBILO (Medinaceli, Soria).

 

Prohibidos por ley en: Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía.

 


TORO ENSOGADO O DE CUERDA

1. Acoso y tortura de toros amarrados por los cuernos.

2. Consisten en atar al toro con una cuerda por las astas para tirar y forzarlo a andar entre la multitud de gente por las calles.

En consecuencia, les provoca estrés, dislocación de cuello o muerte por desnucamiento.

 

Populares en toda España, sobretodo en los pueblos de Terres de l’Ebre (bous capllaçats), Comunidad Valenciana y Galicia, los más conocidos son: TORO ENMAROMADO (Benavente, Zamora) y TORO ENSOGADO (Lodosa, Navarra)



 TORO AL MAR

1. Acoso, tortura y lanzamiento del toro al mar.

2. Consiste en soltar vaquillas en el puerto con la intención de que caigan al mar una y otra vez.

Una vez en el mar, lo enganchan de los cuernos y lo arrastran hasta la superficie para seguir intentando hacerlo caer.

En consecuencia, muchos mueren por ahogamiento, estrés o por cortes de digestión.

 

Populares en los pueblos de Delta del Ebro y en la Comunidad Valenciana, lo más conocidos son: BOUS AL MAR (Dénia, Valencia)

 


BECERRADAS

1. Tortura y asesinato de becerros menores de dos años.

2. Espectáculos en los que los aficionados se dedican a torear a becerros menores de dos años, a los cuales les clavan banderillas y estoques varias veces en cualquier parte del cuerpo hasta acertar la estocada definitiva.

En consecuencia, los aficionados al no tener conocimientos y capacidad para hacer ésta práctica hacen que la agonía del becerro se prolongue.

 

Populares en varios pueblos de España, las más conocidas son: BECERRADAS CADAFALERAS (Algemesí, Valencia)

 


 TORO DE LA VEGA

1. Acoso, tortura y asesinato de toros con lanzas.

2. Cada segundo martes de septiembre, sueltan a un toro por las calles del pueblo haciéndole cruzar el puente sobre el Duero, donde caballistas y peones con lanzas le esperan para acosar al animal hasta lograr su muerte. El mozo que haya conseguido darle el lanzazo mortal tiene el derecho de arrancar el rabo y los testí­culos al toro y mostrarlos orgulloso en el extremo de su pica.

 

El  Toro de la Vega se práctica en Tordesillas (Valladolid).

 


 TORO DE CORIA

1. Acoso, tortura y asesinato de toros.

2. Anteriormente el toro deambulaba varias horas por las calles recibiendo en sus carnes los dardos que le arrojaban los vecinos con sus cerbatanas o soplillos.

En la actualidad, a partir del año 2009, está prohibido usar cerbatanas o soplillos y tirar dardos al toro. Éste sigue deambulando por las calles acosado y cuando su agotamiento le vence proceden al “tiro de gracia” (tiro en la cabeza) y se le cortan los testículos.

 

Se práctica en Coria (Cáceres)

 


 CORRIDAS DE TOROS

1. Tortura y asesinato de toros en nombre de la tradición y cultura española.

2. La tortura empieza desde que sale de la dehesa, viéndose lejos de los suyos, metido en un cajón estrecho durante los días que dura el transporte.

Antes de salir al ruedo, el toro recibe continuas palizas con sacos de arena hasta quedar desriñonados. Para impedir que el toro se quede parado se le practicarán cortes en las pezuñas, vertiendo en ellas trementina quemante; los cuernos serán mutilados a sierra de sus puntas, al tiempo que, los ojos embadurnados de vaselina, lograrán que la visión del animal, ya de por sí deficiente, sea por completo borrosa. Y como remate, bolas de algodón como puños se le introducen al fondo de sus fosas nasales, haciendo su respiración tremendamente fatigosa.

Ya el toro en el ruedo, producida la primera sangre al clavarse en su flanco el anzuelo de la divisa, el picador le hundirá un grueso clavo piramidal al extremo de una vara; el clavo triturará los músculos del cuello, desgarrando fibras, rompiendo venas; tendones y ligamentos son cortados y machacados, desangrándose el animal por boquetes de hasta 40cm de profundidad.

Después, le clavarán tres pares de banderillas o garfios en las mismas heridas de los puyazos.

El toro, agónico entre la rechifla del gentío, rastrea con la mirada buscando inútilmente la salida que le lleve al campo. Jadeante, bañado en sangre hasta las pezuñas, se resigna a morir.

El matachín apunta con la espada al dorso del animal y le estoquea, en varios intentos fallidos que atraviesan la pleura, astillan los omoplatos y pinchan el pulmón.

El matarife pide a los cuadrilleros el estoque de descabellar, y con él le pincha entre las vértebras pretendiendo seccionar la médula; la víctima cae, todavía con la cabeza en alto, en un último esfuerzo por encontrar su rebaño y su pastizal.

Un humano se acerca por detrás y le asesta la puntilla, cortando el último cordón, paralizando al toro, que, aún así, sigue consciente, mientras se asfixia al no poder respirar. Con frecuencia, el toro permanece vivo cuando se le arrancan las orejas y la cola, y vivo todavía cuando entra en el matadero.

 

Prohibidos por ley en: Canarias desde 1991 y en Cataluña a partir de 2012.

Ésta práctica se sigue realizando en el resto de España, escudándose detrás de la tradición y cultura de nuestro país.

 


 EL DOMINIO POR LA FUERZA Y LA HUMILLACIÓN DE UN SER INDEFENSO, EN NINGÚN CASO SE PUEDE CONSIDERAR CULTURA, SINO QUE CONSTITUYE UN HOMENAJE A LA PEOR CRUELDAD HUMANA, QUE ES HACER DEL DOLOR UNA FIESTA.